Propuesta de identidad
Pastelería
La Laguna · Tenerife · Fundada en los años setenta
Sistema tipográfico
Gloock Italic — la misma gravedad en el letrero de escaparate que en el sello de tres milímetros
Display · Wordmark · Carta · Marca
Pastelería
Díaz
Una romana antigua con el empaque del tipo grabado. Serifas firmes a escala de rótulo y refinadas en cuerpos de lectura. Su cursiva guarda memoria caligráfica sin caer en el adorno: igual de solvente en un golpe seco de 3 mm sobre una caja que a gran escala en fachada.
Body · Precio · Ingredientes
Elaboración artesanal
Peso 300 para textos corridos; 500 a 8 pt en etiquetas de ingredientes. Una sans-serif consciente de su función: nítida en los cuerpos que le corresponden y ausente donde no hace falta.
Ambas familias tienen una trayectoria previa consolidada. Una tipografía inventada ad hoc corre el riesgo de parecer novedosa el primer día y caduca en tres años. Estas dos ya tienen la madurez para ocupar su lugar natural.
Paleta de color
Cartón · tejido · envoltorio · caja
Crema #F3ECE1 · oklch(95% 0.014 78) La superficie antes de imprimir. Cartón verjurado, papel de seda, el sobre que acompaña a la caja: dos tercios de cada soporte de la marca.
Detalle · Plate Nº 05·A
Monograma PD en relieve ciego · canto de la tapa · fibra de algodón a 2× corte
En contexto · Plate Nº 05·B
Recogida de mañana · La LagunaCincuenta años de confianza local genuina. El trabajo del diseño es hacerla legible — no actuarla.
El prestigio de Pastelería Díaz no radica solo en sus años de historia, sino en una cadena ininterrumpida: del obrador al mostrador, de la caja a la mesa. El sistema visual traslada esa coherencia. Una serifa clásica con el peso del tipo grabado. Papel con textura táctil. Un acento de color extraído del tono mora de las elaboraciones más emblemáticas. La Laguna es ciudad Patrimonio de la Humanidad; el público local y quien la visita llegan con una exigencia clara. Esta identidad responde con sobriedad y sin artificios.
Sin tipografías manuscritas tópicas. Sin adornos ni falsas etiquetas artesanas. El trabajo consistió en despojar todo lo que pudiese pertenecer a cualquier pastelería genérica y conservar únicamente lo genuino de Díaz. Lo que permanece lucirá aún más adecuado dentro de cinco años que hoy.
Obrador a mostrador.
Mostrador a caja.
Caja a mesa.
La cadena es la identidad.